¿Es sólo blancura o tiene hielo en las alas? Garza de enero, garza inmaculada. Al salir el frío sol de enero cruje la escarcha sobre la hoja del naranjo y el narciso, congelado, se transforma en escalofrío. Sabe enero de fuegos que riman con el vino que canta, enero espera en el té la luz del verso, qué silencio, sí, qué silencio en los campos de enero, sólo las piedras susurran un no sé qué de junio. Enero y viento del norte, una pluma de pavo real vuela entonces hasta los pies de mi asombro. Aunque mengua la luna de enero, en marzo sabré si todo ese blanco resplandor es lirio o azucena. Duerme poco enero, y justo en el instante en el que canta su gallo, se abren las nubes y un extraño sol impar amanece tres veces.

Enero, botón y latido. Enero, cuenco antiguo. Enero luz versicular. 

Y en este enero nuevo y anterior al fuego, el Último Jueves celebra el nuevo año con una lectura abierta o micro abierto, si así lo prefieres. Ven, trae uno o tres poemas y lee. Queremos ver templar tus piernas como sólo tiemblan las piernas de un poeta.

Será el próximo jueves día 30, a partir de las 19:00 en la sede del CBA en el Casal Balaguer. Habrá quelitas, vino y aceitunas. 

Después, nos iremos a cenar donde febrero le pone dulcísima la mesa a tus ojos golosos.

¡Larga vida al Último!